Asumimos aquello que nos toca asumir, aquello que no nos queda más remedio. Y no te asumo, ni asumo que no estás, porque no me da lagama. Así, sin medias tintas. Hablando en plata.
Porque dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Y quizá te hayas perdido tú, pero pienso encontrarte. Tarde o temprano. En las Estaciones, en mis sueños. En el todo y en la nada de esas momendas que se lanzan al aire esperando que tomen las decisiones importantes por nosotros. Esperando que sea la correcta.
No puedo pedirte que no te marches, porque asumo, y ahora si, que no te queda más remedio. Asumo que estas cartas nunca te llegarán, y poco me importa, porqie tengo pensado decírtelo todo cara a cars cuendo vuelvas. Porque vas a volver, como vuelve cada año la privamera, por muy frío que haya sido el invierno.
Aunque este aire helado no es nada comparado con el hielo que ha dejado tu ausencia en cada recoveco de mí.
Que me tortura sin compasión el saber, o mejor el no saber. No es más feliz el ignorante. Y es cierto que no hay peor ciego que aquel, que no quiere ver, y yo quiero verte, amor. Verte cada día, casi a cada hora, y si puede ser, verte a mi lado. Comaprtiendo momentos y croissants, sonriendo. Siendo felices. Conteniendo el aliento y dejándonos llevar.
Asume que estás hecho para mí, como yo asumo que tarde o temprano serás mío, más tarde que temprano, puede ser... Pero lo serás.
Lucha por lo que deseas, y que se joda el resto.
PD: Siento no haber respondido a los comentarios estas últimos días, últimamente solo tengo tiempo para publicar los fines semana, pero hoy me pondré al día con vuestros blogs. Y espero poder volver a subir posts con regularidad.

