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Calendario de Adviento XVIII

Diez Cosas Que Me Gustan de la Navidad.

1. Estar con mi Familia.
2. Las Luces.
3. El Frío.
4. Los Torrones.
5. Los Bombones.
6. Las Películas Navideñas.
7. Los Regalos.
8. El sabor del Chocolate al calor de la chimenea.
9. Leer por las noches.
10. Besarte bajo el muérdago.

TEXTO MÍO.

Tell Them All I Know Now

Si estáis esperando a que una mañana me levante enamorada, podéis ir a buscar una silla, porque va para largo. No me gusta el amor, renegué de él hace tiempo. Abdiqué de él cuando me nombrasteis "Reina" de vuestras vidas. Algunos preferísteis llamarme "Princesa", y también renuncié. 

Puede que un día, alguien o quizá alguno de vosotros, me haga sentir esas mariposas en el estómago, otra vez. Porque lo cierto es que quise una vez, y me salió bien, me salió tan bien que lo dejé antes de que se estropeara del todo. Antes de que se marchitara la flor, la corté de raiz. Puede que dentro de unos años consigáis que escriba vuestros nombres en la arena de la playa, que os dedique cartas. Quizá me acueste soñando con alguien especial y me levante con ganas de verlo. Tal vez lo abrace cada noche, tal vez me sienta protegida en sus brazos, tal vez me haga sentirme única. Tal vez ya haya conocido a ese alguien y aún no lo sepa. Tal vez cuando me despierto abrazando un hueco vacío a mi lado, ya sepa el nombre de ese hueco. Tal vez cuando sueño y después no recuerdo que ha sido, es porque uno de vosotros se ha colado en mi subconsciente. Tal vez el amor esté más cerca de lo que me gustaría admitir.

Pero no esperéis que me enamore por que sí, porque me guste, porque lo necesite. Porque la realidad es clara; no me gusta sentirme dependiente de alguien, no me gusta saber que una persona puede acabar conmigo si quiere hacerlo y confiar en que no lo hará, porque me quiere, porque es lo que se hace.

Porque el amor, hay que ganárselo, y el mío es muy limitado.




Ofreciéndole la falsa libertad

Las adicciones la consumían pero era feliz a ratos y ya es más de lo que había sentido en los últimos meses. Se podían vislumbrar sus sonrisas entre vicio y vicio. Mascaba chicles de menta a todas horas y se enganchó al sabor que dejan en la boca después de mezclarse con el tabaco de unos labios ajenos. El amor que los unió y tan pronto se acabó sin dejar un por qué no la atormentaba. El aliento a humo la ahogaba y se sentía bien cuando los pulmones le ardían. Se volvió adicta a jugar a dos bandas. No quería escoger una. No podía. Tomó la decisión fácil, mentir. A todos cuantos conocía. Pero eso no acabaría bien. Sus propios cómplices eran víctimas del engaño. Se complicó el juego. Y tuvo que escoger de verdad.

'Nuestro amor se va a salvar' - Prometió mirándo al cielo - 'Debemos intentarlo'

Pero no supo a qué amor se refería.

Por mucho que vayan de listos, aquí todos tenemos un vicio, unos fuman, otros beben, algunos se drogan, saltan desde acantilados, se cortan, vomitan, lloran... Ella engañaba.


Con el tiempo me fui dando cuenta

que lo raro no era lo de los demás.


Apretamos el gatillo de una pistola encasquillada. Disparando a quemarropa lo que no pudo ser. Y confiaré al tiempo la misión de reencontrarnos. Dejo mi vida en manos del Destino, la suerte, el azar. En manos de cualquiera que quiera cogerlo. La única condición es que no me olvides, que no me entierres. Préstame la oportunidad de encontrarme, te prometo devolvértela casi intacta.

Afilamos la hoja de una espada rota, nos cortamos con el filo y no salió ni gota de sangre. ¿Perdí el derecho a echarte de menos cuando me marché de tu vida sin despedirme? Espero que no.

Servimos en dos copas el veneno agrio que acabaría con los dos. Pero no dimos ni un sorbo. Aunque lo hubiésemos hecho, no habría pasado nada. Porque donde hubo fuego, quedaron cenizas, y porque hace falta algo más que todo esto para acabar con un sentimiento tan fuerte.


Sigo Apostando al Cinco

Y cada dos por tres sale seis

Abriste la boca y tomaste una gran bocanada de aire. Después de haber estado sumergida durante tanto tiempo en el mismo mar de dudas, esperabas que fuese la mejor sensación del mundo. Ahora lo has respirado y has comprobado que era tomo humo. Vagas esperanzas que se evaporan, tus castillos en el aire se están derrumbando y te ves apremiada a buscar un arquitecto que evite la calamidad. Te has llenado los pulmones de negrura. Y vuelves a ahogarte, te escuecen los ojos, están enrojecidos por el humo y las lágrimas. Apostaste todo al veinticinco y te salió mal. 

-No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes -Me dijo.

-Pues piérdete, quiero saber que tuve - Respondí.


PD: Me han escogido como colaboradora en ... ¡La Isla de los Blogs! Así aquellos que no conozcan el blog, les invito a pasar, a seguirlo, a participar. Y a los que ya lo conocen y participan que comenten y visiten los blogs que reseñan y curioseen por las pestañas porque hay muchísimas iniciativas y curiosidades.
Gracias <3

Laissez-Moi vous être infidele

Es cierto que lo había visto muchas veces, pero aun recuerdo la primera vez que lo miré de verdad...

Mientras te olvido, mientras te espero, mientras desespero.
Necesito un motivo para seguir luchando, que no quiero rendirme pero me cuesta encontrar las sonrisas ahora que no estás. Necesito algo que me haga levantarme del suelo, aunque tenga rotas un par de costillas y catorce puntos de sutura en el corazón, a pesar de haber perdido más de una batalla en el poco tiempo que llevo en el campo.
No puedo esperarte tanto, sin buscar al menos, algo con lo que distraerme. Algo, o alguien que te saque de mis pensamientos a todas horas, aunque eso suponga olvidarme de ti por unos días. No voy a sacarte de mi vida, y en el fondo te seguiré esperando cada día de la semana. Recuerda que te regalé mis sábados. Pero necesito que alguien mantenga mis pies en la Tierra. 
Necesito mi motivo para levantarme los odiosos lunes... Y no te sientas decepcionado, hundido, no creas ni por un momento que no te quise, que no te quiero lo suficiente. O que bastan unos ojos como los suyos para olvidarte. Que yo siempre escribiré sobre ti, te pensaré en todos los cambios de clase. Él es mi excusa para sobrevivir. Como si tu hubieses sido mi aire, o más bien mis pulmones, y sin ti no pudiese seguir respirando. Como si él fuese una bombona de oxígeno que me ayuda a continuar hasta que tu decidas volver.
Entraste como un huracán y pusiste mi pequeño mundo patas arriba, ahora tengo que reorganizarlo y no sé si seré capaz yo sola...




Fantasmas

Me gustaría decir que esta noche es sólo eso, una noche más, sin sorpresas, ni altibajos, pero eso es imposible porque los fantasmas se han arremolinado a mi alrededor para contarme historias, historias que ya conozco, que ya he vivido.
Mi fantasma del amor pasado está bajo mi ventana, puedo verlo tras los barrotes, atormentándome de nuevo por lo que pudo ser y no será. Por lo que debió ser. Por lo que quizá debería haber hecho, pero no hice. Los recuerdos me golpean, y por un momento creo que voy a perder el equilibrio y caer al suelo.
Entonces el sonido del móvil me saca de mi ensimismamiento, ajeno a mis idas y venidas, a mis viajes en el tiempo, el fantasma del amor presente me está llamando. Ya me ha dejado un par de mensajes en WhatsApp que tan siquiera me he dignado a leer. Este es mi fantasma más tentador, me habla de como son las cosas. Me asegura que su única misión es mostrarme las cosas tal y como son, demostrarme que merece una oportunidad. Me gusta este fantasma, tiene algo que engancha.
Y para liar más la cosa, el fantasma del amor futuro me está esperando en el portal, con un ramo de rosas y una caja de bombones, dispuesto a ser el único gran amor de mi vida. Y la verdad es que promete, hace que me tiemblen las piernas, que me vuelva estúpida. Hace que las mariposas de mi estómago despierten de su letargo, es algo que los otros dos fantasmas no pueden decir.
- ¿Tú crees en los fantasmas? -Preguntó.
- No sólo creo en ellos, los he visto, convivo con ellos.
- ¿Te dan miedo?
- Lo que más me aterra de ellos, es llegar a perderlos.

¿Me ayudas? Son sólo unos minutos ¡AYÚDAME CON MI BLOG!

Terriblemente cruel

El olor a verano se cuela por la ventana, y tu voz también. Pero no, no estoy loca. No estoy añorándote. No te estoy recordando. Eres tú. Eres tú que vuelves cada noche. Que un día más te sientas junto a mi casa y bromeas con tus amigos. Eres tú, el masoquista emocional que escoges venir al único lugar donde sabes que estaré. Sigues siendo tú, aunque ya no lo pareces. No sé que planeas, y no me importa. Mi vida a seguido su curso, tan normal. Me duele no echarte tan siquiera un poco de menos. Debo reconocer que cuando te vi ahí, después de este tiempo, sentí algo. Pero no sabría describir exactamente qué. Quizá curiosidad por saber como te va, inquietud. Por un momento dudé sobre si había hecho bien al dejarlo todo. Fue solo un segundo. Sé que lo hice bien. Me esforcé por hacerlo, te lo aseguro. Pero no lo conseguí, y me parecía injusto para ti. Tú me querías y yo a penas era capaz de sentir un eco de ese amor. Quizá fue terriblemente cruel la forma en la que te dejé, pero pensé que si lo hacía así, te costaría menos odiarme, que te sería más fácil olvidar. Puede que estuviera equivocada y por eso vuelves cada noche a mi ventana, como un fantasma reticente. Como un alma perdida quemada en la hoguera, cenizas sentimentales. No me afecta saber que estás ahí, pero tal vez, un día, vuelva a bajar de mi torre, y tal vez, sólo tal vez, esté acompañada. No me gustaría que tuvieras que ver eso.
Por muy egoísta que me consideres, siempre pensé en ti al tomar las decisiones.

Agradecer a Gema Vallejo que me haya nominado a un premio en su blog, si tenéis tiempo echadle un vistazo al suyo porque es realmente fantástico. Click Aquí para ir a la página de premios.